La calidad y la salud al comprar carne de ternera

España ocupa el quinto lugar en la Unión Europea en cuanto a producción de carne de vacuno. La carne representa un indispensable en las dietas de los individuos por sus aportes en proteínas y hierro. En los últimos años en nuestro país las ganaderías se han ido adaptando a unas férreas normas impuestas por la UE para cumplir con todos los requisitos de calidad del producto que redundan en el beneficio de los consumidores.

Carne al domicilio

A las medidas sanitarias exigidas a los ganaderos para la producción de carne de ternera y de cualquier otra, se suman las medidas exigidas medioambientales. Todos tenemos que tener en cuenta que el cumplimiento de todas estas medidas y requisitos exigidos por la UE redundan directamente en nuestro beneficio, en beneficio del consumidor pero encarece de forma considerable la propia producción.  El cumplimiento es exigible a todos los miembros de la UE pero no así a los países fuera de la zona.

Hoy día y en la coyuntura actual de crisis el precio importa y mucho pero también  la calidad. Se hace bueno aquel dicho de “poco pero bueno” y más cuando tratamos de salud y bienestar. Cuando vayamos a comprar carne en la carnicería o compremos carne online debemos conocer la procedencia de la misma. Si la ternera  cualquier otro animal que consumimos ha sido criado en España o cualquier país perteneciente a la UE sabremos que su producción se ha realizado bajo unas normas sanitarias  y medioambientales estrictas.

Por el contrario,  la UE no exige a la carne que entra de otros países los mismos requisitos. Se importa carne de ternera y otros animales y no ponemos en duda su calidad a priori pero realmente desconocemos las exigencias y normativas de calidad de sus lugares de procedencia.  Esta carne procedente de otros países la pagamos incluso al mismo precio que la procedente de nuestras ganaderías sin tener la misma garantía en cuanto a su calidad. Esto hace que nuestros productores y ganaderos en ocasiones pierdan y no puedan competir en igualdad de condiciones.

Algunas de las normas europeas limitaron la producción de carne y otros productos para evitar excedentes sin tener en cuenta algunas variables como la climatología que inciden directamente en la producción y también en las cosechas. Así, cuando estas variables no son propicias y hay escasez de un producto se opta por la importación del mismo y aunque se venda al mismo precio al consumidor, su garantía no es la misma.

La crisis y la variación en los hábitos de los consumidores han provocado en  los últimos años un leve descenso en el consumo de carne de ternera y de vacuno en general pero conviene tener en cuenta que los aportes nutricionales de la carne de ternera son indispensables para nuestras dietas: proteínas de alto valor biológico, minerales y hierro, todo ello necesario para el crecimiento, el desarrollo y regeneración de los tejidos y para nuestras defensas. Por ello, comprar y consumir carne de ternera implica salud y bienestar.

Cuando compres carne de ternera o de vaca exige calidad, como la que ofrecen nuestras ganaderías. Compra carne fresca y haz un consumo responsable pero necesario de la misma. Rompe con los mitos e incluye en tu dieta los aportes nutricionales necesarios que demanda nuestro organismo.

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